jueves, 19 de abril de 2012

Itinerario B: Buena práctica de aula

1-Reflexiona sobre las preguntas que has respondido individualmente en el seminario.

Las preguntas me han parecido interesantes para reflexionar sobre una buena práctica que tenía que escoger entre muchas en una lista que nos habían proporcionado las maestras. Cuando tuve que elegir una entre tantas me pareció difícil porque todas me gustaban mucho pero la que más me llamo la atención fue probablemente una que nunca había escuchado hasta el día de hoy, la de “poder beber agua en clase en cualquier momento de la jornada escolar”.
Se trata de dejar que los niños de 2-3 años, en un espacio habilitado para ello en el que disponen de vasos, un jarra con agua y un trapo para poder limpiar si se cae agua, puedan ir a beber agua cuando quieran sin la necesidad de preguntárselo a la maestra y sin la ayuda de ella.
Me ha parecido una idea excepcional para trabajar la autonomía, actuar de forma libre e independiente, que tengan un momento agradable como también entre sus compañeros/as. Trabajan aspectos como la observación, el respetarse los turnos, superar pequeños obstáculos, por ejemplo si se cae el agua, coger el vaso o el recipiente lleno de agua, acciones como llenar, traspasar, vaciar, coger, cuidar, limpiar, lo de mucho, poco, lleno, medio lleno. También implica una calma, tranquilidad y concentración con la tarea que se lleva a término, motricidad, etc. El hecho que el niño sea capaz de coger el vaso llenárselo de agua sin ayuda de nadie es una experiencia única para el/la niño/a.
Es una práctica que no se suele hacer en las escoletas ya que normalmente es la maestra que les reparte el agua en la hora de la merienda o la comida. Pero en esta ocasión es otra manera de trabajar un hecho cotidiano que les servirá a los pequeños avanzar de manera positiva en aspectos como la independencia, autonomía y responsabilidad.
El rol de la maestra durante este momento es estar en segundo plano e intervenir cuando es necesario para así dejar la total libertad y protagonismo a los niños y que tengan la posibilidad de que cada uno de ellos tenga sus propias experiencias. Además de esta manera tendrán más seguridad en sí mismos y lo transmitirán en sus futuras acciones.
Pienso que es una práctica muy positiva para los niños con lo cual el centro y las maestras deberían estar trabajándolo constantemente y estar contentos cuando vean que los niños beben agua tranquilamente y bien. Tanto el centro, las maestras y las familias tienen que darles un gran valor y dar importancia a los momentos cotidianos, los hechos del día a día y en este caso el poder ir a beber de forma independiente en cualquier momento del día escolar ofreciéndoles a los niños la oportunidad a ser autónomos tomando sus propias decisiones les ayudará a crecer.

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